En Lima, existen más de dos millones de peruanos que no cuentan con agua potable ni desagüe y viven en condiciones deplorables, expuestos a las enfermedades y al abuso de pagar 10 veces más que el servicio entregado por SEDAPAL. No sólo eso, el agua a la que acceden se encuentra contaminada siendo un riesgo para la salud de niños y adultos.
Es por esto que desde 2005, un grupo de habitantes organizó un movimiento llamado peruanos sin Agua, para lograr la atención de las autoridades y conseguir una solución pragmática, con marchas, movilizaciones, medidas con que muchas autoridades locales regionales recién nos escuchan i entienden que el agua es un derecho universal, y esta debe de ser limpia, saludable en calidad y cantidad.